Productores cuentan cómo la producción de café especial cambió su visión del negocio

March 21, 2021

Ascensión de dios Josento nació el 6 de mayo de 1948 en la región totonaca de la localidad de Cuautepec, municipio de Tlacuilotepec – Puebla. Sus papás se dedicaban al comercio y compraron 20 hectáreas de café, donde mostraron a sus hijos el amor por la agricultura. Debido a la crisis que enfrentaron, tuvieron que vender la finca.

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Ascensión solo tuvo oportunidad de cursar la primaria completa, fue discriminado por solo hablar su lengua materna, el totonaco. Decidió seguir los pasos de sus papás y se dedicó también al comercio informal. Después de unos años, decidió ahorrar para poder comprar un predio rústico de 3 hectáreas denominado “El Plan” y dedicarse a la agricultura. Comenzó por la siembra de maíz, frijol y chile que era para autoconsumo y los excedentes para venta. En 2014 decidió sembrar café de la variedad Caturra, y Costa Rica 95.

A la par de sus actividades laborales, decidió incursionar en la política, logrando ser presidente municipal en el periodo 1987- 1990, donde le proporcionó mejoras a los caminos de las localidades; sin embargo sus nuevos deberes, hicieron que descuidara de alguna manera sus cultivos, enfocándose más en el bienestar de sus vecinos. Al término de su mandato volvió al campo con las actividades de cafeticultura, intentando que sus hijos le tomaran amor a esas tierras que tanto trabajo le habían costado. Sin embargo, ninguno de sus hijos le ayudan con su finca actualmente. Todos emigraron de la localidad, sin ningún interés por el campo.

Ascensión sigue manteniendo su cafetal, con la esperanza de que pueda darle a alguno de sus nietos ese amor por la agricultura, y demostrar que aún se puede hacer negocio.

En 2017, se acercó a AMSA que le ofreció el servicio de asistencia técnica (SMS), y luego después se incorporó a la verificación de C.A.F.É. Practices, el único certificado con el que cuenta donde ha obtenido conocimientos en las mejores prácticas de su cafetal, planta de la variedad Marsellesa resistente a roya, mejoras en el precio, intercambio de experiencias de productor a productor, fondo de alivio que ha invertido para la nutrición de su cafetal. 

Los resultados en productividad fueron rápidos: de 11.2 QQ/Ha. a 12.8 QQ/Ha, en 2019 Ascensión logró sacar una partida de café, la cual incursionó en Cari Coffee y después de su venta a Condesa Co-Lab, obtuvo un premio retroactivo, con el cual quedó sorprendido, ya que no se imaginaba el alcance que podía tener este tipo de mercado y hasta donde alguien iba a conocer lo que produce con tanto amor y dedicación; esto le ha servido de aliciente para que hoy siga esmerandose en producir café de mejor calidad.

Sus metas a corto plazo son: volver a sacar un micro lote de café que le permita mantenerse y dar a conocer al pueblo totonaco, además de motivar a otros productores para que vuelvan a tener esperanza en el café y así incentivar a que alguno de nietos continúe con su legado.